Mamuts en Extrembook Los Conquistadores

Cerca de Candeleda

Últimamente nos hemos aficionado mucho a esto de los Desafíos: el reto de hacer un recorrido descrito únicamente con un rutómetro, con una serie de puntos donde validan tu paso y tienes que completar la ruta en un tiempo determinado. Es una aventura genial donde se mezclan las buenas compañías, unas vistas espectaculares, conocer unas geniales carreteras nuevas y donde tus dotes de explorador tienen que combinarse con las de piloto para completar el reto. Nos estrenamos con el Desafío Ancha Es Castilla y, esta vez, los que se estrenaban eran los de Extrembook, y lo han hecho a lo grande con el desafío de Los Conquistadores.

Los Lobos en el embalse de Rosarito
Los Lobos en el embalse de Rosarito
Los Lobos en el embalse de Rosarito 2
Los Lobos en el embalse de Rosarito (2)

Pero la aventura no empezó en Navalmoral, sino mucho antes. Empezamos en Madrid, donde nos juntamos con los cariñosamente llamados Cantabrones (mas conocidos como Los Lobos) Miro, Mónica, Yeyo y Bea. Comilona de hamburguesas para coger energías, echarnos las primeras risas y planear la ruta hasta Navalmoral. A pesar de que nos encontramos con bastante tráfico, las vistas y las curvas hicieron muy corto el viaje.

Briefing en el Multiusos de Navalmoral de la Mata
Briefing en el Multiusos de Navalmoral de la Mata

Llegamos al Multiusos de Navalmoral donde nos recibieron a lo grande y nos hicieron entrega del roadbook (en rollo o libro, según la preferencia de cada uno) y una lista de sitios en Navalmoral en los que prometían cuidar de nosotros.

Toñi de La Barrika
Toñi, de la Barrika, motero de pro nos hizo sentir como en casa

No se cómo serían los demás, pero Toñi, de La Barrika no nos cuidó… ¡Nos agasajó! Un barril a disposición para que nos lo sirviéramos nosotros mismos y tapas continuas de embutido y quesos como para cenar ya con eso. ¡Menudo lujo! Estábamos en casa, sin duda.

Soporte de roadfbook a base de dos gomas "de pollo"
Soporte de roadfbook a base de dos gomas “de pollo” ¡y a correr!

Una corta noche en que no dio tiempo ni a pasar el roadbook a “digital” nos aguzó el ingenio y decidimos lanzarnos “a tumba abierta” al desafío “de verdad” (leer y entender el roadbook sobre la marcha). Pero a pesar del madrugón tras la juerga, el roadbook estaba tan bien escrito que se hizo muy fácil seguirlo. A poco que hayas usado un navegador y sigas el contador parcial de tu moto, fácil.

Hubo algunos pilotos que dudaban en las intersecciones (¿tratarían de hacerlo de memoria?), pero el compañerismo reinó en todo el día y sin dudarlo, los pilotos que tenían claras las direcciones les ayudaban. Creo que prácticamente todos completaron sus retos (si bien no todos en tiempos), lo cual dice mucho de cómo se diseñó el roadbook.

La App Gas Biker permitió a la Organización seguir nuestro progreso
La App Gas Biker permitió a la Organización seguir nuestro progreso

Además, contábamos con el soporte de la app Gas Biker, que nos permitió no solo grabar la ruta sino también tener la confianza de que ante cualquier percance, la organización estaría inmediatamente informada.

Aún así, es difícil diseñar un roadbook perfecto (y más difícil aun, ¡seguir un roadbook perfectamente!). En Cáceres fuimos muchos los que nos despistamos en la larga serie de rotondas casi idénticas en indicaciones, terminamos perdiéndonos momentáneamente, haciendo kilómetros de más, complicando después el seguir el rutómetro al tener que restar los kilómetros adicionales. Pero ni uno solo desistió en su empeño y todos logramos reencontrar el camino.

Tampoco desistió el compañero de la BMW 650GS, de La Banda, que, tras un despiste, terminó tirando su moto desde un puente. Por suerte ni él ni su moto sufrieron daños de importancia y el compañerismo que reinó todo el día hizo que entre 6 o 7 sacásemos su moto para que pudiera seguir su camino sin tener que recurrir a la asistencia de la organización. Hasta dos compañeros que pincharon en la modalidad mixta llegaron sin problema antes de la cena.

Aunque no hubo mucho tiempo para fotos, el sitio realmente lo merecía (¡mucho mas de lo que paramos!). Aquí tenéis algunas de las fotos del camino:

El tabaco, plantación típica de la zona
El tabaco, plantación típica de la zona
Cerca de Candeleda
Cerca de Candeleda

La organización en todo el recorrido fue de 10. Los chicos de Extrembook y sus patrocinadores nos aguardaban en los checkpoints con comida y bebida,además de sonrientes palabras de ánimo cuando empezábamos a mostrar signos de cansancio.

Fue gracias a todo lo anterior, lo divertido del día, los piques entre nosotros (¡esa XR!) que nos llevó a completar el reto y terminar terceros en nuestra categoría (¡¡¡¡OOEEE OE OE OEEEE!!!! 😎 😎 😎 … ¿Se me nota mucho el orgullo? jijiji…)

Poco a poco fueron llegando el resto de compañeros, a cuál más sonriente, cansados pero orgullosos de haber cumplido. Abrazos, risas y comentarios se sucedían al reencontrar a todos con los que te habías ido cruzando durante el día. Qué gran ambiente para hacer nuevos amigos como Josep el periodista y Eduardo, de AMM que, aunque no tuvo oportunidad de participar, no quiso perderse un momento del evento.

Cambio de zapatos para la Perla
Cambio de zapatos para la Perla, gracias a DonTyre y Neumáticos Caba

El estado de los neumáticos al llegar atestiguó no solo un gran verano sino también un gran día… y la Perla pidió ya un cambio de zapatos, por favor (¡Como para no dárselos! Tal como se porta). Por suerte, DonTyre, patrocinador también del evento, estaba ahí con un gran surtido de neumáticos que los chicos de Neumáticos Caba (Zafra), expertamente colocaron en un periquete y con gran profesionalidad.

La Cena de Hermandad tuvo lugar en el Restaurante La Bamba, pero llamémoslo por su nombre… ¡Eso fue un banquetazo! Embutido (naturalmente, de la zona), pato asado con sus aderezos, buen vino para regarlo… vamos… a cuerpo de rey. A pesar de los kilómetros y de las entretenidas historietas del día, no dejamos de disfrutar los manjares. Si pasáis por la zona, parada obligatoria. 

Y aunque estoy seguro que muchos celebraron un buen rato más en la discoteca que organizaron ahí mismo, nosotros nos retiramos a descansar. que quedaba la segunda mejor parte: la vuelta a casa.

Con la calma de despertar cuando terminamos de dormir, y el desayunar bien y con tiempo, nos organizamos para disfrutar cada uno de la zona que prefería explorar: unos a Mérida, otros por Salamanca…y en nuestro caso, como comentamos en nuestro Instagram, pusimos indicación en el navegador de volver a casa por carreteras sinuosas, nivel: máximo (unas 5h para 250Km… prometedorrrrr).

Ruta de vuelta a casa
La rutaza de vuelta a casa, ¡memorable!

Sobre esta ruta, lo mejor es lo que no cabe en estas líneas: los paisajes, los pueblos, las carreteras y sus curvas, las sensaciones con las nuevas gomas… ¡BUF! A modo de resumen, el trayecto, saliendo desde Navalmoral, paso por Candeleda a Las Arenas de San Pedro (esta carretera, pasando por Poyales hasta el Arenal… ¡increíble! eso si, ojo a la pinaza y los areneros), El puerto de Serranillos (mmmuy recomendable!), Navaluenga, San Bartolomé de pinares, Cebreros, El Hoyo de Pinares Robledo de Chavela y el paso por Cruz Verde (ya vacío a esas horas). Para los vaguetes, aquí tenéis La Ruta en Google Maps 😉

Lo mejor va a ser que la probéis un día… 

Naturalmente, repetiremos la experiencia. Que el hecho es que no parecía una primera edición, de lo bien organizado que estaba. Así que, Extrembook, podéis contar con nosotros el año que viene. Y a los que nos leeis ¡no os podéis perder la siguiente!

Galería de fotos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *